martes, 6 de enero de 2015

DIME QUÉ TIPO DE FUMADOR ERES Y TE DARÉ CONSEJOS PARA DEJAR DE FUMAR


Casi todos los fumadores tienen el mismo propósito en fin de año: Dejar de fumar.
Algunos lo consiguen, otros lo intentan pero no son capaces en el primer intento y, otros,


simplemente ni lo intentan.
Lo primero que debe hacer cualquier fumador que dice tener este propósito, es hacerse a sí mismo la siguiente pregunta:
¿Lo vas a intentar en las próximas semanas?
Si tu respuesta es NO, vuelve a leer este post dentro de un mes y vuelve a realizarte la pregunta. Debes estar seguro de querer dejar de fumar y estar realmente motivado para ello. Durante este proceso recuerda que nuestro objetivo es que no tengas que planteártelo cuando empieces a necesitar inhaladores para respirar mejor o tengas una angina de pecho.

Si tu respuesta ha sido SI:

-          Una vez tomada la decisión más importante, una decisión que te recuerdo, te hará ganar años de vida, debemos poner fecha a nuestra cesación. Lo llamaremos día D.

Por ejemplo, en 2 semanas quiero dejar de fumar.

¿Por qué en dos semanas? Es importante saber elegir bien la fecha. Es recomendable que comencemos un día sin mucho estrés, fin de semana, días libre o incluso vacaciones. Se trata de buscar el mejor día para dejar de fumar y eso, sólo puedes saberlo tú.

-          Ahora que nuestra motivación es máxima, es hora de elaborar una lista de pros de dejar de fumar. ¿Por qué quiero dejar de fumar? Ejemplo:

o   Porque he tenido un susto, una angina de pecho y quiero empezar a cuidarme.

o   Acabo de ser abuelo y quiero compartir el máximo número de años con mi nieto/nietos.

Dad rienda suelta a la imaginación, ¡Hasta nuestra piel se verá mucho más bonita y menos envejecida! Lo mires por donde lo mires, todo son beneficios. ¡Apúntalos todos y no te dejes ninguno!

-          Señalada la fecha en el calendario, es recomendable elaborar un diario de los cigarrillos que tomamos a lo largo del día. Por ejemplo:

7:00 AM: Primer cigarrillo. Me levanto, preparo café y me fumo un cigarrillo.

12:30 AM: Segundo cigarrillo. Salgo a tomar café con los compañeros de trabajo. Como los demás son fumadores, aprovechamos para salir fuera a fumar un cigarrillo.

14:00 PM: Tercer cigarrillo. Tengo reunión con el jefe y me pongo nervioso. Fumo para calmar la ansiedad.

Una vez terminados los deberes, evaluad la situación. Los cigarrillos que fumas a lo largo del día están todos relacionados con actividades rutinarias. No es el hábito de fumar, si no el hábito de hacer actividades que te recuerdan que vas a fumar un cigarrillo. ¿Y si en vez de salir con los compañeros de trabajo bajas a la máquina a por un delicioso té y haces una llamada a algún amigo o familiar? ¡También puedes mirar los últimos videos del whatsapp! ¿Y si te quedas con tus compañeros y te tomas un chicle de nicotina? En entornos sociales, es importante poner en práctica una actitud asertiva: SABER DECIR QUE NO NOS APETECE.

-          Otro factor importante y determinante es hablar previamente con familiares, amigos y compañeros de trabajo. Debes apoyarte en tu gente. Comentándoselo, evitarás situaciones difíciles y ellos evitaran fumar u ofrecerte cigarrillos irrechazables. Házselo saber al mundo y díselo con la boca grande: ESTOY DEJANDO DE FUMAR.

¿Ya has hecho algún intento antes sin conseguirlo? Tranquilo. Errar forma parte del proceso de cesación. No lo tomemos como una derrota, si no como una lección en nuestro camino. Preguntante qué pudo fallar: ¿No pudiste con el “mono”? ¿Cambió tu situación personal y esta propició que volvieras a fumar? ¿Crees que no utilizaste el tratamiento adecuado? Tú te conoces mejor que nadie y debes ser tú quien responda a las preguntas. Valora y reflexiona tu respuesta y recuerda DE LOS ERRORES SE APRENDE.

¿Es la primera vez que vas a estar sin fumar? Debes entender que caer en la tentación es parte del camino y que una recaída no significa una derrota. Para avanzar hay que equivocarse y la única manera de no volver a caer es equivocándose antes. Ármate de fuerzas y adelante. Vas a conseguirlo.

¿Crees que tienes mucha adicción a la nicotina y crees que necesitas ayuda para dejarlo? No te preocupes. Si tienes una dependencia moderada o fuerte, podemos aumentar tus probabilidades de éxito incluyendo algún tratamiento, incluso varios a la vez. Es cuestión de hablar y evaluar qué es lo mejor en tu caso.

¿Te preocupa engordar, el estado de ansiedad y la irritabilidad? Es cierto, la media se encuentra entre 4-6 kilos más una vez han dejado de fumar. Pero que no cunda el pánico, nunca podemos prometer que no engordarás, pero si podemos ayudarte con un tratamiento específico que te ayude a calmar el apetito y la ansiedad por comer. Es importante que no sustituyas el cigarrillo por comida. (Ej. No debemos premiarlos la ausencia de un cigarrillo con la ingesta de un bombón). Aprende a distraerte y a invertir tu tiempo en aquellas cosas que siempre quisiste y aprovecha que te estás cuidando para aumentar la cantidad de verduras y disminuir la cantidad de fritos y empanados en la dieta. Si lo que te preocupa es la ansiedad, tranquilo. También podemos personalizar el tratamiento para intentar paliar este tipo de síntomas. En la mayor parte de los casos se encuentra asociado a no fumar cierto cigarrillo. Distráete, mira el reloj hasta que pasen 5 minutos, prepara la ropa de mañana o haz uso de los chicles o comprimidos de nicotina.

¿Has oído hablar de tratamientos y no sabes para qué sirven y cómo funcionan? Actualmente en el mercado tenemos varias alternativas, las cuales vamos a dividirlas en dos:

-          Los derivados nicotínicos: Harán de sustituto al tabaco. Nos darán la dosis de nicotina suficiente para calmar las ganas de fumar. Tenemos un efecto similar en nuestro organismo librándonos de alquitranes y otros productos químicos que van directos a nuestros pulmones. Los tenemos en forma de parches, chicles y comprimidos para chupar. Los parches los utilizaremos como sostén a lo largo de todo el día y los chicles y comprimidos como sustento en situaciones específicas.

-          Los no derivados nicotínicos: Y aquí incluimos la famosa pastilla para dejar de fumar: La Vanericlina (Champix). Se trata de un medicamento que por un lado quita las ganas de fumar y por otro, nos ayuda a evitar los síntomas que aparecen los primeros días debido a la abstinencia a la nicotina, un cuadro muy normal. Esta pastilla, en principio sólo estaría contraindicada durante el embarazo, atendiendo siempre a situaciones especiales. Debe pautarla siempre un médico y nos permite fumar durante la primera semana. El tratamiento suele durar de 8 a 12 semanas, tras consejo facultativo y la tomaremos siempre con el estómago lleno para evitar molestias gástricas.

Otro medicamento que debemos mencionar en este grupo es el bupropion. Un antidepresivo que a concentraciones mayores, ha aumentado las tasas de éxito de forma significativa. Este fármaco, podría estar contraindicado en algunos pacientes. También requiere receta médica.

¿Estás embarazada y crees que necesitas ayuda para dejar de fumar? Tranquila, puedes hacer uso de parches, chicles o comprimidos, siempre y cuando lo supervise un médico.

¿Eres diabético y no sabes cómo afectarán estos cambios? El simple hecho de dejar de fumar modifica el metabolismo y con ello el metabolismo del azúcar. Tanto si padeces Diabetes Mellitus tipo I como el II, debes acudir al médico para que ajuste la dosis de insulina o de antidiabéticos orales.

Estos son unos primeros consejos que os doy para dejar de fumar y que he aprendido en este curso último tan completo. Por supuesto, recordad que os resuelvo cualquier duda, y para ello podéis dejar comentario en cualquiera de las redes sociales o incluso, mandarme un e-mail:


En los próximos blogs, hablaremos más sobre este tipo de estrategias.


Olga Orantes. Farmacéutica. Colegiado nº 21.209

Bibliografía: Curso “Abordaje de la cesación tabáquica en Oficina de Farmacia” patrocinado por PFIZER laboratorios.

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