viernes, 19 de junio de 2015

POLYSIANES... ¡QUERIDO POLYSIANES!

Hola chicas,

Hoy vengo a hablaros de una de mis marcas favoritas que nunca falta en mi arsenal del buen tiempo.
Se trata de una marca especialista en el cuidado corporal, protección y reparación solar. Perteneciente a los laboratorios Pierre Fabre (prima hermana de Avéne, Galenic, René Furterer, Ducray y hermana de Klorane), en comparación con los demás laboratorios de la marca, lleva una trayectoria mucho más sigilosa. Se centran en la buena opinión de sus consumidores y del "efecto boca a boca" que se crea una vez que lo probamos, aunque últimamente los vemos en las revistas de moda.

¿Porqué es uno de mis laboratorios favoritos para el verano? Probadlo y lo sabréis enseguida. No solo son productos que protegen la piel, si no que también la embellecen con sus ligeros pigmentos nacarados. Sus notas de olor te hacen viajar a la mejor playa de todas, y es que ¡a mi me huele a playa y a verano! Tiene un olor relajante y especialmente sensual. Yo de echo, cuando me aplico alguna de las cremas post-solar de la gama o el aceite de monoï, ¡no me echo colonia!

Por otro lado, mi obligación es hablaros de las texturas y su efectividad. Por regla general, todos sus productos tienen una textura bastante agradable y conseguida, por lo general nada pringosa ni pegajosa, con muy buena absorción en la piel. Protegen a la perfección gracias a los distintos filtros solares que contienen, ayudando en la reparación más profunda de la piel. Todavía no conozco a nadie que probase los productos de Polysianes y me diera una mala crítica sobre ellos.

MIS ESENCIALES PARA VERANO DE POLYSIANES.

El primero y el más maravilloso de todos los productos, el que se lleva la palma en textura,

protección y sobre todo olor, mi querido Aceite de Monoï y Morinda. Desde luego, si queréis probar la marca y no sabéis por donde empezar, este debe ser vuestro elegido. Un aceite que solidifica a
temperaturas bajas y que funde a la perfección con temperaturas medias (aproximadamente 24-25º), por lo que en invierno lo encontraréis como un sólido blanquecino. Está preparado para que sea aplicado en cuerpo, rostro y pelo, como ritual diario sobre la piel para aportar nutrición e hidratación, después del sol para reparar el daño solar (rico en vitamina E) e intensificar el bronceado, como tratamiento en puntas, después de la ducha, con cabello seco o mojado, o incluso como tratamiento pre-lavado para dejar toda la noche (yo lo aplico muchas noches en las puntas y lo envuelvo con una toalla caliente durante 20 minutos). El resultado es espectacular lo apliques donde lo apliques. Su olor deja una fragancia en la piel que hace las delicias de todo el mundo, y no olvidéis, repara la piel del daño solar e intensifica el bronceado. Lo dicho, una pasada.

El siguiente producto del que os hablo es otro de mis productos "fetiche". La crema de Monoï y Morinda. Una crema con propiedades similares al aceite, pero de aplicación únicamente corporal. Estupenda para potenciar el bronceado después de una exposición solar, diferencia del aceite en sus pigmentos nacarados embellecedores de la
piel. ¿Quién no da paseos al atardecer en verano en la costa? Pues esta crema es el producto perfecto para embellecer la piel en ese momento. No es para nada untuosa ni pegajosa y hace las delicias de todo tipo de piel y consumidora.

Otro de sus productos que yo califico como productos estrella es el Aceite de Cuidado Exquisito, el cual encontraréis en tarro, tubo o incluso bruma. Un after sun calmante en toda regla. El producto en tarro y tubo es el mismo, diferencia en la cantidad de producto, con un color azul precioso (de Polysianes me gusta hasta el color de su fórmula), que incorpora, como no, pigmentos nacarados y aporta un efecto refrescante que calma las pieles dañadas por el sol. Un truco, metedlo en la nevera, refresca como ninguna. Desde que conocí estos "after sun", he renunciado por
completo a la capa blanca de 2 kilos de crema reparadora que se solía poner en las zonas dañadas por el sol. Si preferís una textura más ligera y cómoda, optad por su bruma, un aceite ligero, seco y fácil de aplicar por su difusor multiposiciones. Con el mismo olor que los demás productos pero sin los pigmentos nacarados característicos de los demás productos.

De los productos restantes, debo confesaros que me queda por probar aún los autobronceadores, que debo confesar, no soy muy fan de ellos por las malas experiencias que me han causado (¡¡¡aunque os adelanto que he dado con el autobronceador perfecto!!! Ya os contaré). Otros de los que no os he hablado, los productos protectores para el sol o fotoprotectores, os diré que mi favorito es la Crema Fundente con SPF 30. El verano que sufrí la reacción alérgica grave al sol me hizo muy buen apaño durante el proceso. Lo utilicé y no me dio problemas de ningún tipo, a pesar de ser un spf 30.

Por último, no puedo quedarme sin dar a conocer la parte "mala" de este laboratorio, que en concreto son dos.
¿Qué demonios hace un laboratorio con estos productos fantásticos sin una página web? Jamás me lo explicaré. Formáis parte de un laboratorio grande, el mismísimo Pierre Fabre y no tiene perdón de Dios que no nos expliquéis vuestros productos en condiciones vía internet.
Y por último y el que para mi es el más grave de todos... ¿Qué hace un laboratorio farmacéutico (y digo farmacéutico por que tiene más responsabilidades frente a la salud de las personas), comercializando solares con spf menor a un 30? ¿No se trata de dar ejemplo y cuidar y mentalizar a las personas? Queridos compañeros, que no hablamos de Garnier, ni Deliplus, ni nívea, hablamos de un laboratorio farmacéutico de alta calidad (y no quiero con esto ofender en cuanto a profesionalidad en la marca, si no hacer una comparativa de precios y la diferenciación que supone en cuanto a calidad de producto). Me niego en rotundo a hablar sobre protectores solares con un spf menor a 30 y mucho menos a recomendarlos. Por desgracia, la realidad es que se comercializan por que se venden, por lo que haré un llamamiento a todas las lectoras y blogueras:

La protección solar es prácticamente la misma entre un SPF 30 y un 50, puesto que la "barrera de protección" que ofrecen es de un 97% (SPF 30) y un 98% (SPF 50) y es prácticamente inapreciapreciable, y se diferencian más en cuanto al tiempo de duración del solar (un SPF 50 lo renuevo cada hora y medio y un SPF 30 lo renuevo cada hora, por lo que hablamos de una efectividad ligada a la COMODIDAD). En cambio, un SPF 20 ofrece muchísima menos protección (aproximadamente un 70% de la radiación), por lo hablar de lo que disminuye si el SPF es 10 o incluso, alguno que he visto por ahí, sin querer señalar a la marca de la que hablo arriba  ;), un SPF 6.

¡Muchas gracias chicas!

Olga Orantes, Farmacéutica Nº Colegiado 21.209.

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