miércoles, 25 de noviembre de 2015

MANCHAS EN LA PIEL, FOTOENVEJECIMIENTO, MELASMA Y CLOASMA ¿QUÉ SABES DE ELLOS?


Hola a todos, ¿qué tal lleváis la semana? Para mi, ha sido una de las más intensas, mucho coche, mucho metro, muchos cursos y ¡hoy toca guardia por la noche! 

Hoy nos centraremos en uno de los problemas más comunes en cuanto a pigmentación, el melasma o cloasma, que se caracteriza por ser hiperpigmantaciones localizadas en una o varias zonas de la cara, y que si no reciben un cuidado adecuado, pueden causar importantes problemas de autoestima en el paciente por el problema estético que les supone.
Antes de abordar los tratamiento más eficaces para tratarlas, entendamos porqué se producen.

¿Cómo se forman las manchas?

Nuestro cuerpo sintetiza de forma habitual una sustancia denominada melanina, sustancia capaz de dar color a nuestra piel o cabello, y cuya función principal es la de proteger el ADN de las células de nuestra piel. Esta melanina, será sintetizada por los melanocitos, y posteriormente migrará a los queratinocitos donde ejercerá su acción protectora del ADN.
Imagen del producto Spot Prevent de laboratorios ISDIN

Es lógico entonces pensar que, la síntesis melanina, es un sistema de defensa de nuestro cuerpo para protegernos de ciertas enfermedades dermatológicas, pero no lo es cuando falla el mecanismo de síntesis y esta se sintetiza de forma exagerada provocando la mancha.

Cuando nos sale una mancha muchos son los factores que interfieren, aumenta el número de melanocitos (aumenta el número de células que sintetizan melanina), aumenta por consiguiente la cantidad de melanina (lo que provoca un aumento de la coloración) y disminuye la velocidad de degradación de la melanina (la piel exfolia con menos frecuencia y la melanina tarda más en eliminarse). Es por lo que se hace imprescindible atacar desde distintas vías para obtener efectividad con el tratamiento despigmentante.

 ¿Cómo y cuándo puedo empezar a tratar la mancha?

Lo primero que tenemos que dejar claro es que nuestra primera línea de defensa será la prevención de la aparición de la mancha. Como ya hemos comentado antes, no sólo influyen factores genéticos, si no que la toma de anticonceptivos, el embarazo y la exposición solar (radiación UV) está más que ligada con la aparición de la mancha.

Y muchas pensaréis “Yo tomo anticonceptivos o estoy embarazada y no tengo manchas en la piel” o “este año me he puesto protección solar y me ha salido la mancha” o “yo sólo me pongo protección solar en la playa”. Pues bien, debemos aclarar que la mancha es la melanina acumulada desde hace años en nuestra piel, la mancha no tiene por qué salirnos ahora, pero tenemos altas posibilidades de que esta aparezca en nuestra piel en un futuro. Esto es debido a que se va creando en las capas profundas y hasta que la piel no se va renovando y exfoliando de forma diaria, no sale a flote y no la vemos. No olvidemos que todos los factores son acumulativos, especialmente los rayos solares recibidos a lo largo de nuestra vida, y aunque nos pongamos ahora protección solar a diario ¿antes lo hacías?, si tu respuesta es no, no estás exenta de padecer hiperpigmentaciones.


¿Cómo puedo prevenirlas?

Lo mejor es utilizar una protección diaria duradera con un factor de protección solar alto (no menos de un 30), especialmente si presentas factores de riesgo tales como tomar anticonceptivos, estar embarazada o que tu piel pigmenta con facilidad (te pones morena rápidamente).

Ya tengo una mancha, ¿Qué debo hacer?

Siempre y ante cualquier aparición extraña en nuestra piel debemos consultar con un especialista sanitario para que valore y confirme que se trata de una hiperpigmentación tipo melasma o cloasma y que no nos encontramos ante ningún otro problema de salud. Una vez que tenemos un diagnóstico bueno, procederemos a atacar la mancha.

Los tratamientos de primera línea son aquellos llamados “queratolíticos”, sustancias que hacen que la piel se renueve más rápido para eliminar las células coloreadas, y con esta exfoliación ir aclarando la mancha poco a poco. Entre los ingredientes más usados se encuentran el ácido glicólico o mandélico o incluso el retinol a altas concentraciones. El problema es que estos tratamientos pueden provocar sensibilidad en el paciente, por lo que se hace imprescindible el seguimiento de un médico o farmacéutico y que se apliquen únicamente por la noche, acompañado siempre de protección solar a la mañana siguiente. Es imprescindible que este tipo de “peelings químicos” se realicen a partir de octubre y no durante el verano, ya que estos tratamientos hacen que la piel sea más fina y hay más facilidad de que penetren los rayos solares.

Por otro lado, es mucho mejor atacar a la mancha desde varios frentes. Potenciaremos muy bien el tratamiento, si antes de nuestra protección solar diaria utilizamos un producto que actúe como antioxidante y reparador del daño celular. Entre ellos destaca por su actividad el ácido ferúlico, la vitamina C o el Azafrán blanco y el Lirio estrellado para las más naturalistas. Por lo general, estos tratamientos suelen realizarse durante todo el año.

En resumen, lo mejor es la prevención con filtro solar (mínimo spf 30), que deberemos utilizarlo a diario por las mañanas, después de nuestro tratamiento específico (de ácido ferúlico o vitamina C entre otros) y por la noche, realizaremos un tratamiento más intensivo tipo “peeling” donde descamaremos esas células responsables de la mancha.


Como véis, hoy no hablamos ni de marcas ni de productos en concreto, contadnos vosotras mismas qué productos habéis utilizado como despigmentantes y si os han funcionado o no. Yo, en los próximos post, desvelaré mis tratamientos favoritos.

Un abrazo fuerte a todos, 

Olga Orantes. Farmacéutica Colegiado 21.209.

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