lunes, 30 de noviembre de 2015

UN POQUITO DE MI...

¡Hola chic@s!

¡Hoy martes 1 de diciembre cumplo 26 años! Y algunas diréis, "¡Qué joven!" y otras, "¡Quién los pillara!", y ¿Qué digo yo? "Vaya, ya estoy más cerca de los 30".

Hoy he decidido hablaros un poquito sobre mi. Ya llevamos un año recién cumplido juntos y creo que va siendo hora de que me conozcáis todos a la perfección.

Aunque muchos ya sabéis, vivo en Madrid, aunque realmente nací en Jaén (¡Si, soy andaluza!), en un pueblo llamado La Carolina, justo a la entrada de Jaén, nada más pasar Despeñaperros.
Viví allí durante dos años y medio, hasta que mis padres decidieron cambiar de localidad, mi padre sólo podía vernos y disfrutar de nosotras (mamá y yo) los fines de semana por motivos de trabajo, por lo que mudarnos a la gran capital era una esperanza para poder estar todos juntos. ¡Ah si!, Os presento, mi madre se llama Magdalena y mi Padre Paco.

Al año y medio de instaurar nuestra nueva casa en Madrid, llegó a la familia mi hermano pequeño,
Paco (Kiko, Kikonetas,...), aunque ya de hermano pequeño tiene poco. Antes le llamaba con mucho cariño "Enano", ahora es él el que me lo llama a mi...

Ya desde muy pequeña le robaba a escondidas a mi madre sus productos cosméticos (jamás olvidaré aquellos botes rosas de leche limpiadora y tónico de Astor). Siempre jugábamos a las peluquerías y centros de estética. Ella, me enseñaba a aplicar todos sus productos. Por supuesto, todo esto era a la hora de la siesta, dónde mamá aprovechaba para relajarse y quedarse dormida mientras yo le aplicaba productos. Jamás olvidaré aquellas manos preciosas y suaves de mi madre con las uñas rojas, unas uñas con una forma espectacular y una dureza de campeonato. Ojala hubiera heredado sus manos.

La realidad es que era más bien trasto, me encantaba guarrear y mezclar potingues entre ellos, ¿os podéis creer que me relajaba? Mezclar sustancias era lo mio y ya desde bien pequeñita apuntaba maneras. Con el paso de los años y tras acabar bachillerato, recibí en casa un sobre gigante dónde ponía en la esquina inferior derecha "Facultad de Farmacia, Universidad de Alcalá". Yo realmente no me lo podía creer y me puse a llorar como una magdalena, quería estudiar enfermería, pero en la solicitud puse sólo las universidades cercanas y justo ese año hubo gran demanda y subió la nota de corte. ¿Y por qué puse farmacia? Aquí tiene mucho que ver mi antiguo profesor de química, Emilio. Mi gran pasión por la química y la biología y por qué no, mi habilidad para entenderlas, hicieron que mi profesor insistiera todos los días con que estudiara farmacia, "estudia farmacia, te va a encantar, no te vas a arrepentir y tiene muchísimas salidas". Y el destino así lo quiso.

Durante mis años universitarios, trabajé de maquilladora profesional como autónoma, además de realizar algún trabajo como presentadora online (no sabéis cuánto valoro desde entonces a los presentadores, ¡qué trabajo tan cansado!
En tercer curso de carrera, decidí buscar un trabajo para los fines de semana y lo encontré en Farmacia Europa. Allí aprendí gran parte de mis conocimientos en cosmética, todas las semanas acudía a formaciones y cursos, cursos de dermatología, dermofarmacia, maquillaje... Además de a los que yo me matriculaba personalmente. Siempre me ha gustado mucho y me encanta leer y aprender al respecto.

Cuando acabé la carrera, cambié de farmacia a la que actualmente trabajo como farmacéutica, donde me encargo principalmente de la sección de dermofarmacia (hago consulta dermofarmacéutica) y gestiono un laboratorio de formulación magistral (elaboro jarabes, cápsulas y cremas entre otras cosas). Quién iba a decirme que con el tiempo me acabarían pagando por mezclar sustancias.

¿Y porqué decidí escribir un blog? Durante todo este tiempo me he dado cuenta de la cantidad de información falsa que ronda con respecto al mundo cosmético y me siento obliga a ser realista con todos ellos y compartir toda información que tengo disponible. Y muchas diréis, "tu idea era hacer un blog sobre cosmética, ¿por qué incluyes tema de salud?". Pues bien, yo trabajo en una farmacia y todos los días recibo consultas de pacientes dónde me preguntan sus dudas con respecto a la salud y medicamentos principalmente. Cuando veo que estas dudas se generalizan, me veo en la obligación de hacer educación sanitaria y elaborar una publicación con las aclaraciones pertinentes. Es mi deber como profesional sanitario y ¿por qué no aprovechar que tengo un blog para resolver estas dudas en público y que podáis beneficiaros todos? 

Un abrazo fuerte a tod@s,

Olga.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Te gusta lo que lees? ¡Suscríbete!

Introduce tu correo electrónico:

Delivered by FeedBurner